Delimitación del concepto de Sociedad de la información
A finales de la década de los sesenta y principios de los setenta toda una serie
de autores ponen de manifiesto el inicio de un periodo de cambios económicos y sociales que nos conducirán hacia una nueva etapa de la historia. Entre ellos se puede destacar a Peter Drucker y Daniel Bell, con sendas obras de 1969 y 1973, respectivamente. Estos autores inciden en el hecho de que se está produciendo una transformación fundamental en la estructura económica de los países: la transición hacia una economía en la que el conocimiento será el factor productivo clave, relegando a un segundo plano a los factores tradicionales, capital, trabajo y tierra.
Según Drucker la ruptura respecto a la etapa anterior es comparable a la que se produjo como consecuencia de la segunda Revolución Industrial. La nueva era que se inicia se caracteriza porque la generación de valor se producirá a partir de la transmisión y aplicación de la información; de hecho este autor considera que el poder disponer de información rápidamente y a un bajo coste tendrá un impacto tal como el que supuso la aparición de la electricidad.
Por su parte Daniel Bell pone de manifiesto la transición hacia la sociedad
post-industrial, caracterizada por el tránsito de una economía productora de bienes a una economía de servicios, el dominio de una clase de profesionales y técnicos, la importancia del conocimiento como fuente de innovación, el control de la tecnología y la creación de una nueva tecnología intelectual.
Estos cambios económicos y sociales que describen Drucker y Bell, pueden ser
considerados como el origen del nuevo tipo de sociedad que identifican autores como Masuda, Naisbitt y Toffler en la década de los ochenta: la Sociedad de la
Información, en la que los factores claves pasan a ser el conocimiento y la innovación, junto a la adopción y difusión de las tecnologías que facilitan el tratamiento y transmisión de la información y el conocimiento.
Es preciso señalar que a pesar de que en los últimos años se ha generalizado el uso del término de Sociedad de la Información para referirse a todo este proceso de cambios, también han proliferado otras denominaciones como Sociedad del
Conocimiento, Sociedad del Riesgo, Nueva Economía, Economía Digital, Economía de la Información, Economía Ligera, entre otras.
La Unión Europea en el Informe Bangemann de 1994 concibe la Sociedad de la Información como una sociedad emergente a la que están dado paso las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación a través de una nueva revolución industrial basada en la información y a la cual es preciso adaptarse con rapidez para aprovechar todas las posibilidades que ofrece.
Según el Consejo Empresarial para la Sociedad de la Información, constituido por iniciativa de la CEOE, ésta no es más que la última de las tres etapas que ha atravesado la sociedad moderna: la etapa Industrial, la Post-industrial y la del momento presente, la etapa de la Información. Esta última presentaría como rasgo diferenciador respecto a las anteriores el acceso casi ilimitado a los servicios de la información generada por otros, en contraposición al acceso a bienes materiales.
Por su parte, en los informes sobre la Sociedad de la Información elaborados
por Telefónica desde el año 2000, ésta se define como un estadio de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros (ciudadanos, empresas y Administración Pública) para obtener y compartir cualquier información, instantáneamente, desde cualquier lugar y en la forma que se prefiera.
Las definiciones aquí recogidas -y otras muchas que podrían añadirse- ponen de manifiesto que la Sociedad de la Información no es un concepto único y universalmente admitido y también evidencian un hecho fundamental: el papel clave de la información y de las tecnologías que permiten el acceso y la difusión de la misma como característica definitoria del nuevo contexto económico y social que configura la Sociedad de la Información.
(Extraído del ensayo: INDICADORES DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN: UNA REVISIÓN CRÍTICA María R. Vicente Cuervo, Departamento de Economía Aplicada Universidad de Oviedo)
Comunicación en la sociedad global. Época de cambio.
Definitivamente la comunicación está viviendo un tiempo de cambios importantes. Una nueva tecnología, abierta y libre como la Internet supone asumir una nueva forma de pensar y por supuesto propone una reformulación total en la sociedad.
El neoyorquino Nicolás Negroponte, predijo la influencia de la cibernética en el mundo actual en su libro “Ser Digital” donde manifestaba que el conocimiento tiene una tendencia a desmaterializarse para convertirse en energía.
Él realiza una distinción entre los que son bits (información) y átomos (lo material). Estos conceptos están muy relacionados, ya que normalmente encontramos bits que nos llegan en forma de átomos, ya que se puede calcular el precio de los átomos y no de la información. El BIT es el elemento atómico más pequeño en la cadena de ADN de la información lo largo de la obra se usan frecuentemente estos términos para señalar otros temas. Los bits pueden entremezclarse y ser reutilizados juntos o separados, la mezcla de audio, video y datos se denomina multimedias (mezcla de bits). La cual supondrá una revolución para el receptor de la información, al ver las cosas desde múltiples perspectivas y con un manejo sencillo de bits.
Ser digital es cambiar la materia por energía y el átomo por el BIT. Para Negroponte lo más importante es el futuro, imagina un ancho de banda ilimitado que permita inundar de bits a las personas, fibra óptica a bajo precio, y una emisión de bits independiente de la velocidad a la que los consumamos.
Sin embargo, esto también trae una seria complicación. Esta facilidad para transmitir información, la hace ubicua, pero no es fácil discriminar la relevante, discernir entre información y simple publicidad, la mentira del engaño, la manipulación informativa de lo que no lo es, cubrir todas las fuentes interesantes, descubrir aquellas informaciones que nos son realmente relevantes.
En algunos años, la información vendrá sin buscarla y se discriminará por sí misma, llegando a los que realmente están interesados en ella. Esto convierte al individuo en un objetivo informativo. Como ya dijo Negroponte, nos hallaremos entonces en la era de la post-información.
Esta cantidad de información posiblemente traiga como consecuencia innovaciones –incluso fisiológicas- como plantea Alvin Toffler en su libro “La Tercera Ola”.
Toffler dice que con la invención de la escritura y del libro, el hombre extrajo de su cerebro la memoria social, para inmovilizarla en libros, hojas de periódicos y fotografías.
Hoy en la Era de la Información, esa memoria social continuando fuera del cerebro, pero es más dinámica y activa. Dice Toffler que la computadora es capaz de almacenar y procesar datos y de comunicarse con otras máquinas, creando lo que él llama un entorno inteligente.
Los seres humanos podemos a su vez comunicarnos con ese entorno inteligente en el que nos hallamos inmersos. Esto liberará nuevas energías culturales, por lo que –concluye Toffler- el trabajo de construir una nueva civilización esta avanzando aceleradamente.
miércoles, 29 de abril de 2009
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